martes, 29 de abril de 2008

AXIOLOGÍA

EL PROBLEMA DEL VALOR

La rama de la filosofía que estudia los valores se llama AXIOLOGÍA.

El problema de los valores consiste en dar respuesta a las siguientes cuestiones principales: ¿qué son los valores? ¿cuáles son los fundamentos de los valores? ¿cuáles son las características de los valores? ¿cómo se clasifican los valores?

LA EXPERIENCIA VALORATIVA

Tenemos vivencia de los valores. Sentimos la justicia, rechazamos la injusticia; preferimos lo honesto a la deshonra; sentimos y admiramos la belleza. La dignidad se presenta ante mi vivencia obligándome a ser hombre digno; yo no tengo fuerza para contradecirla, es el valor de lo digno de una imperatividad que obliga a cumplirlo. En todas estas circunstancias, yo tengo una experiencia valorativa, por lo siguiente:

  • Tengo vivencia de los valores; se dan en mi vida, yo los capto y los siento.
  • Los valores están en relación con mi persona. Me convierto en “portador de valores”.
  • Los valores elevan mi conducta. Para hacer el bien y rechazar el mal, me siento un ser con libertad. A un objeto bello, agradable o sublime, lo admiro, siento la grandiosidad de la obra de arte, de la magnificencia de la inspiración del artista.
  • Yo no soy indiferente frente a los valores. Me comprometen a vivirlos, a sentirlos, a realizarlos. Puede ser difícil y hasta imposible para mí definir lógicamente a los valores, como por ejemplo, la justicia o la dignidad, pero en mi experiencia valorativa, me inclino por la justicia y la dignidad; rechazo la in justicia, la padezco y me mortifica. Asimismo, rechazamos la mentira y la falsía y aceptamos lo verdadero; condenamos a la cobardía, lo infame, lo villano, lo desleal, lo pérfido.
  • Mi experiencia valorativa se manifiesta en juicios de valor porque somos seres que juzgamos.

EL ACTO VALORATIVO.

Las cosas que están en el mundo no son indiferentes para nosotros porque frente a ellas adoptamos una posición positiva o negativa, una posición de “estimativa o preferencia”. En efecto, para nosotros no hay cosa alguna que no tenga valor. Unas serán buenas, otras, malas; unas útiles, otras perjudiciales; una agradables y otras desagradables.

Sin embargo, frente a las cosas no solamente pronunciamos juicios de valor, sino que pronunciamos juicios de existencia, cuando enunciamos las características o propiedades de las cosas; por ejemplo, son juicios de existencia: la rosa es vegetal, el río es caudaloso, el árbol es grande, la montaña es elevada. Cuando enunciamos estos juicios de existencia nuestra conciencia es neutral, porque ni acepta ni rechaza a estos objetos, pero en cambio, cuando nuestra conciencia es valorativa, enuncia juicios de valor a cerca de las cosas, por ejemplo: la rosa es bellísima; que bonito el río con sus cascadas; el árbol es hermoso; la montaña es magnífica, estupenda, admirable, colosal. Los juicios de valor no modifican las características reales de las cosas. Indican cómo son mostradas las cosas a nosotros.

“Si yo digo que el cuadro es bello o feo, de esto se discute; y se discute lo mismo que se discute acerca de una tesis científica; y los hombres pueden llegar a convencerse unos a otros que el cuadro es bello o feo, no ciertamente por razones o argumentos, como en las tesis científicas sino por mostración de valores. No se le puede demostrar a nadie que el cuadro es bello como se demuestra que la suma de los ángulos de un triángulo es igual a dos rectos ; pero se le puede mostrar la belleza; se le puede hacer ver la belleza que él no ha visto; señalándosela, diciéndole: vea usted, mire usted – que es la única manera de hacer cuando se trata de estos objetos” (Manuel García Morientes; Lecciones preliminares de filosofía)

EL PROBLEMA FUNDAMENTAL DE LA FILOSOFÍA:

¿SON LOS VALORES OBJETIVOS O SUBJETIVOS

¿Tienen valor las cosas porque las deseamos, o las deseamos porque tienen valor?

El valor será objetivo si existe independientemente de un sujeto o de una conciencia valorativa y será subjetivo, si debe su existencia, su sentido o su validez a reacciones ya sean fisiológicas o psicológicas del sujeto que las valora.

Éstas son las argumentaciones de los filósofos que consideran el valor objetivo:

a) El valor existe antes de la valoración. Si no hubiesen valores, no podríamos valorar. Confundir la valoración con el valor es como confundir la percepción con el objeto percibido. La percepción no crea al objeto, sino que lo capta. Lo subjetivo es la captación del valor.

b) Los valores son tan objetivos, ante ellos debemos rendirnos, tienen una fuerza impositiva por encima de nuestras preferencias y doblegan nuestra voluntad.

c) Los valores tienen un “ser en sí”, independientes de las opiniones del sujeto y constituyen auténticos objetos, que si bien no son reales como los objetos de las ciencias naturales, tienen un modo de ser inmutables y absolutos.

Éstas son las argumentaciones de los filósofos que consideran el valor subjetivo:

a) Es el deseo, el agrado, el interés el que confiere valor a las cosas.

b) Los valores no tendrían sentido si escaparan a toda posibilidad de ser apreciados por el hombre.

c) Si los valores fuesen objetivos, los hombres se habrían puesto de acuerdo sobre tales valores, pero la historia nos demuestra un desacuerdo permanente, porque cada uno tiene sus gustos y preferencias. Hay numerosas discusiones sobre el valor de un poema, la justicia de sentencia, la honradez de una conducta; que delatan las discrepancias profundas sobre lo que debe entenderse por belleza, justicia u honestidad.

d) Es el interés el que da valor a las cosas. Si los filatélicos no tuvieran el interés de coleccionar las estampillas, ellas no tendrían ningún valor, Si se pierde el interés, el valor que se le ha conferido desaparece ipso facto .

La concepción subjetivista se llama también concepción relativista de los valores. La historia misma – decía Dilthey – es la fuerza productiva que engendra las determinaciones de los valores, los ideales, los fines con los que se mide el significado de hombres y de acontecimientos. En suma, para el subjetivismo el valor queda reducido a un puro fenómeno subjetivo, pasajero, cambiable.

Ahora nos volvemos a preguntar:

¿Tienen valor las cosas porque las deseamos, o las deseamos porque tienen valor?

Opinión: ..................................................................................................................................

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CARACTERÍSTICAS DE LOS VALORES.

a) La Polaridad. Los valores se presentan desdoblados: el valor positivo y su correspondiente valor negativo. Ejemplos: a la belleza se opone la fealdad; a la lealtad, la deslealtad; a la justicia, la injusticia; a la honestidad, la deshonestidad; a lo santo, lo profano; a lo digno, lo indigno.

b) La Jerarquía. Los valores están ordenados jerárquicamente. Hay valores superiores y valores inferiores. Para cada persona hay distinta ordenación jerárquica de valores o una tabla de valores. Para santo Tomás de Aquino el valor supremo fue la divinidad; para Miguel Ángel, la belleza; para Cristo, la caridad o el amor al prójimo como a ti mismo; para Sócrates, la verdad.

c) Relacionalidad con el Hombre. Los valores, exclusivamente, están relacionados con el ser humano. El filósofo Max Scheler decía: “El hombre es portador y realizador de valores”.

d) Los Valores para ser captados por el hombre necesitan de un Depositario o Sostén, que son objetos reales. La belleza no existe por sí sola flotando el aire, sino que está incorporada a algún objeto físico: una tela, una piedra, un cuerpo humano, etc. Conviene distinguir entonces entre Valores y Bienes. Los bienes equivalen a las cosas valiosas, esto es, a las cosas más el valor que se ha incorporado. “Así, un trozo de mármol es una mera cosa; la mano del escultor le agrega belleza al quitarle todo lo que sobre, según la irónica imagen del escultor, y el mármol-cosa, se transformará en una estatua, en un Bien. La estatua continua conservando todas las características del mármol común, su peso, su constitución química, su dureza, etc.; se ha agregado algo, sin embargo, que se ha convertido en una estatua. Lo que se ha agregado es un valor estético. Los valores no son por consiguiente ni cosas, ni vivencias ni esencias, son Valores. (Rizzieri Fondizi ¿Qué son los valores?).

e) Los valores tienen valor en sí y por sí. Por más que la humanidad no quisiera realizar por varios siglos los valores, como por ejemplo los valores de justicia, dignidad, verdad, no por eso dejarían los valores de tener vigencia, de tener significación, aunque nadie los practicara, siempre tendrían valor. No caducan jamás. No caen en desuso como las leyes, ni hay medio de derogarlos.

f) Los valores son perfectos, absolutos. Hay una aproximación constante del hombre para captarlos y realizarlos, plenamente. Por más que la humanidad se esfuerce por realizar totalmente el valor, siempre se realizarán sectores o partes de dicho valor. Así la justicia perfecta o absoluta es inalcanzable. Cuando realizamos más justicia, se incrementará nuestra preferencia por dicho valor, pero nunca podremos agotar o realizar cabalmente la justicia. Ningún artista, por genial que sea, ha realizado la belleza en su plenitud. Siempre la belleza absoluta será inalcanzable, pero esta aspiración a realizarla totalmente será la búsqueda o apetencia sin límite del hombre.

g) La concepción de los valores varía de lugar a lugar y de época a época. Así, en la antigüedad clásica, para el pueblo griego la preferencia estaba dirigida a los valores de verdad, belleza; en el medioevo, predominó el valor de la santidad y de la divinidad ; en el renacimiento, la verdad, belleza y honestidad, herencia de la época caballeresca; en los tiempos modernos, lo útil, la verdad, la justicia; y en nuestros días de crisis, de incertidumbre, prevalecen los valores de lo vital, la verdad, justicia, utilidad y el rechazo a los antivalores de mentira, hipocresía, deslealtad e injusticia social.

CLASIFICACIÓN DE LOS VALORES.

Los valores se dividen desde dos puntos de vistas: Uno formal y el otro material.

1 Los valores desde el punto de vista formal son:

a) Valores Positivos y Negativos. Frente al valor positivo se halla el valor negativo o “disvalor”.

b) Valores de Persona y Valores de Cosa. Los valores de persona son aquellos que sólo pueden ser propios del hombre como los valores éticos. Los valores de cosa son aquellos que son inherentes a objetos impersonales. Son valores de cosas valiosas, como las que representan los Bienes.

c) Valores Propios y Valores Derivados. El valor propio se basa en sí mismo. Posee su carácter axiológico independientemente de los otros valores. No depende de ningún otro valor. En cambio, el valor derivado o deducido se encuentra en una relación relativamente externa con respecto al valor propio.

2. Los valores desde el punto de vista material son:

a) Valores inferiores o sensibles.

· Los valores de agrado o del placer, llamados también hedónicos, como lo agradable, lo desagradable; lo sabroso, lo insípido; lo placentero y lo doloroso.

· Los valores de vida o valores vitales. Son aquellos valores cuyo portador es la vida en sentido natural; a ellos pertenece la vitalidad, la salud, lo fuerte, lo débil, etc.

· Los valores de utilidad o valores económicos. Abarcan todo lo que sirve para satisfacer nuestras necesidades económicas (comidas, bebidas, habitaciones, etc.), es así como las herramientas y medios que sirven para la producción de tales bienes. Ejemplos: lo útil, lo provechoso, lo eficaz.

b) Los valores espirituales que constituyen el tema propio de la axiología.

· Los valores lógicos o valores cognoscitivos. Ejemplos: lo verdadero, lo evidente, lo claro, lo preciso. Disvalores lógicos son la ignorancia, el error, la falta de interés por la verdad, la falacia; el sofisma.

· Los valores éticos o los valores del Bien moral. Son valores cuyos portadores no pueden ser nunca cosas sino personas. Sólo el hombre puede realizar los valores morales. Los valores éticos tienen el carácter de una exigencia absoluta. De ellos surge un Deber sin atenuantes; imperiosamente exigen al hombre su realización. Todas las personas están obligadas a realizar los valores morales. La exigencia de los valores éticos es ilimitada. Se nos presentan como criterio de nuestra conducta. Toda la vida halla bajo

su exigencia de validez. Ejemplos: la bondad, la honestidad, la dignidad, la

probidad.

· Los valores estéticos o valores de lo bello. Como lo bello, lo sublime, lo trágico, lo agradable, lo cómico, lo irónico, lo esbelto, etc., El valor estético no es inherente sólo a las personas sino a objetos en general. Todo objeto, muerto o animado, espiritual o material, real o ideal, puede convertirse en portador de valor estético. Por su esencia el valor estético descansa en la apariencia. La realidad estética es una realidad de apariencia. El valor estético es un Valor de Expresión, en oposición al valor que es un Valor de Acción. Cuando algo que no es sensible, cuando un contenido anímico, una idea espiritual, se expresa intuitivamente, estamos en presencia de un fenómeno estético. Captamos este valor por la Intuición Estética.

· Los Valores Religiosos o Valores de lo Santo. Como la divinidad, la beatitud, lo piadoso y como sus antivalores, lo sacrílego y lo profano. Todo valor auténtico culmina en su relación con Dios; síntesis de todos los valores.

2 comentarios:

Tiffany Amaya dijo...

podría proporcionar la bibliografía de su tema por favor?

MarcosPaul dijo...

Elementos básicos de axiología general: epistemología del discurso valorativo práctico. Materiales para discernir condiciones de racionalidad en esos discursos.
Es el libro de donde lo sacó. O por lo menos, una parte.