sábado, 7 de junio de 2008

Sumerios

La primera civilización: la sumeria

Durante el cuarto milenio a.C., el sur de Mesopotamia fue invadido y poblado por los sumerios, provenientes probablemente de la India o de Asia central.

Este pueblo logró manejar las inundaciones que se producían anualmente en abril y mayo, a raíz de los deshielos en las altas montañas de Armenia. Secaron los pantanos, construyeron diques y crearon canales para regar los campos, convirtiendo las llanuras en un fértil huerto. Producían cereales y toda clase de frutas y legumbres.

Otra de las creaciones sumerias fue la rueda, que surgió aproximadamente el 3.500 a.C.

Cuatrocientos años más tarde, en el 3.100 a.C., alcanzaron su máximo apogeo con la invención de la escritura cuneiforme y la fundación de ciudades que se constituyeron en estados independientes. La principal de ellas fue Ur. En el centro de cada ciudad se ubicaba el templo del dios local, a quien le otorgaban la soberanía de la ciudad y el dominio de las tierras y el ganado. De hecho, los campesinos debían entregar parte de su cosecha en el templo.

El gobernante de la ciudad, el Patesi, era el representante del dios, y como tal tenía la misión de proteger el templo, cuidar la paz, preservar la justicia y preocuparse de la mantención de canales y diques.

Nace el comercio

Los sumerios desarrollaron un activo comercio basado en el trueque -que consistía en el intercambio de bienes de acuerdo a las necesidades de las partes-, que los llevó hasta el Asia Menor, el sur de Rusia y la India. Esto, porque para sus construcciones solo disponían de madera de palma, totora y ladrillos, debiendo importar piedras, cobre, oro y plata.

Eran muy exactos en sus operaciones comerciales, ya que extendían un documento escrito sobre cada negocio de cierta envergadura. Con el tiempo, el trueque se hizo ineficiente, por lo que decidieron intercambiar sus productos por lingotes de oro y plata, cuyo valor era reconocido en todas partes.

Los reyes ponían un sello a las barras de metal para asegurar su peso y ley -calidad-. Así, crearon el concepto de moneda, que al resultar tan útil fue imitado por otros pueblos.

La unidad de peso era el talento, y las de medidas, el pie y la docena. Esas unidades de peso y medida se utilizaron durante toda la antigüedad.

La invasión de los Acadios

El rico y fértil país de los sumerios atrajo a los pueblos nómades de los desiertos y las estepas. Desde el interior de la península arábiga, las tribus semitas -árabes, hebreos, sirios- invadieron periódicamente Mesopotamia a partir del 2500 a.C., estableciendo su dominio. Se hicieron sedentarios y acabaron por fundirse con la población anterior. Finalmente se establecieron al norte del país del Súmmer o Sumeria.

Los invasores se sometieron ante la cultura superior de sus predecesores, pese a que finalmente los sumerios dejaron de existir.

El mayor esplendor acadio fue durante el reinado de Sargón I (2334-2279 a.C.), que creó el primer gran imperio semita, al unificar las ciudades-estado sumerias y fundar la ciudad de Accad, cuyo nombre se hizo extensivo a toda la región. Además, logró extender su dominio hasta el Mediterráneo, por el oeste, y los montes Zagros, por el este.

El poderío acadio decayó como consecuencia de las invasiones de los guti y los amoritas, procedentes de las montañas del norte. Cuando fueron expulsados, la cultura mesopotámica renació con la dinastía III de Ur, entre los años 2112 y 2004 a.C.

casco estandarte

Este casco de oro delicadamente trabajado por los artesanos alrededor del 2500 a.C., fue encontrado en una de las lápidas del cementerio real de la ciudad de Ur.

Este es el Estandarte de Ur, un monumento con

representaciones en sus cuatro caras. Es un mosaico

de marfil sobre lapislázuli. Esta es la cara de la paz.

La observación del cielo

Los sumerios dieron gran importancia a la observación de las estrellas. Para poder orientarse dividieron la bóveda celeste en 360° -en la actualidad dividimos el círculo en 360°- y ordenaron las estrellas en torno a algunas constelaciones. Estableciendo la actual configuración del Zodiaco -horóscopo-, empezando por el toro, el león, capricornio, escorpión, el carnero, etc.
Los astros desempeñaron un papel preponderante en sus creencias religiosas:
El dios de la Luna, Sin, era el señor del tiempo y de los meses, ya que en base a los ciclos de la Luna dividieron el año en 12 meses, y éstos en semanas de siete días.
El número doce se transformó en la base de su sistema numérico -hoy denominado sexagesimal-. De este modo, dividieron el día en 24 horas, la hora en 60 minutos -5 veces 12- y los minutos en 60 segundos. Estos sistemas horario y matemático, que son los mismos que usamos hoy, fueron creados hace más de 5.000 años.
El Sol, Shamash, era el dios del oráculo y la justicia, hijo del dios lunar.
El planeta Venus era la manifestación de Ishtar, diosa del amor, la fecundidad y la guerra.
También conocieron los eclipses, e incluso los usaron como arma para intimidar a sus enemigos.
Respecto a la representación del Universo, pensaban que su parte visible era como una media esfera, cuya base estaba constituida por la Tierra, y la bóveda, por el cielo. Por esto, lo denominaban An-Ki (Cielo-Tierra).
Para ellos, la Tierra era un disco plano rodeado por el mar, que dividía la esfera. La parte inferior no visible debía formar un anticielo, el infierno.

1 comentario:

Laura Montoya Peña dijo...

Oye ¿qué pasó con las fotos del texto?